El diario Río Negro" recorrió la zona junto a experimentados guías. La ceniza condiciona la llegada de pescadores. Sólo el murmullo del río y el grito de un pájaro que se posa en un árbol cercano. A lo lejos un jinete, en la costa rionegrina, perfila su silueta en un cálido atardecer de noviembre. Y un bote rojo, silencioso, surca el cauce del Limay con dos hombres a bordo. Ríen, festejan, recuerdan. Y cada tanto surge la exclamación del momento ...
noviembre 29, 2011 – 12:44